CENSURAS CONTRA LA DIVULGACION IGNOMINIOSA DE ACTOS INTIMOS CARNALES DE CLERIGOS CELIBES Y DE ACTOS DELICTIVOS NO PROBADOS EN SENTENCIA JUDICIAL COMPETENTE Y FIRME. 1ª Censura: CONTRA DOS ARTICULOS PERIODISTICOS DE HECHO ANTICLERICALES INJUSTOS. MANDAMIENTOS INTELECTIVO-VOLITIVOS DE CRISTO NUESTRO SEÑOR SOBRE EL TRATAMIENTO DE CASOS DE ACUSACIONES PRIVADAS DE CONDUCTAS LIBIDINOSAS EXTERNAS ENTRE SERES HUMANOS DE LOS CUALES AL MENOS UNO SEA CLERIGO CELIBE:


2 ARTICULOS EN CIPER CHILE
1º) (Publicado por Alberto Gonzalez), 15, Junio,2013

El Vaticano investiga al sacerdote chileno Mariano Labarca, ex superior provincial y mundial de la Orden de la Merced, quien está acusado de abusos sexuales contra ex seminaristas y, eventualmente, menores de edad, denuncias que también involucran a otros seis religiosos. La información fue revelada por el sitio electrónico Ciper Chile, que señala que por orden de la jerarquía eclesiástica romana, el cura se encuentra recluido en un convento en Lo Cañas. Labarca llegó al país el pasado martes 4 de junio, proveniente de Bogotá, Colombia, y de inmediato se trasladó al Convento de las Monjas Mercedarias, ubicado en la comuna de La Florida en Santiago. El sacerdote no puede oficiar misa en público ni confesar ni reunirse con otros religiosos de la orden ni con laicos cercanos a la misma y las visitas que recibe deben ser autorizadas por los superiores de la congregación. Las medidas cautelares fueron originadas por una investigación que se inició cuando la orden recibió la primera denuncia por abuso sexual contra Labarca, en abril del año pasado. De acuerdo a Ciper Chile, un primer informe fue entregado en noviembre al Arzobispado de Santiago y como el documento incluye testimonios que apuntan a la posibilidad de que Labarca hubiese abusado de menores, se hizo obligatorio que la investigación partiera a Roma. Después de seis meses, tras ser sometidas a revisión por las autoridades vaticanas del Congregación para la Doctrina de la Fe y la Congregación de los Institutos de Vida Consagrada, las denuncias contenidas en el pre-informe fueron consideradas admisibles. Por tal razón, el jueves 30 de mayo Labarca recibió una carta donde le comunicaron que estaba siendo investigado y que el Vaticano había determinado que mientras durase la investigación, debía dejar su posición de párroco en la Iglesia de San Pedro Nolasco de la capital colombiana y volver a Chile a mas tardar el 7 de junio. Labarca fue denunciado por un ex seminarista, quien acusa que fue abusado sexualmente por el ex superior de los mercedarios. Las pesquisas arrojaron otros testimonios que apuntan a que otro joven seminarista habría sido víctima. Asimismo, de la indagatoria surgió la sospecha de que Labarca pudo haber abusado de menores de edad cuando ejerció el cargo de rector del colegio de la orden en Concepción.Aunque esto último no se ha comprobado, fue por este motivo que la investigación debió ser enviada a Roma. El pre-informe remitido al Vaticano contiene otra arista compleja, pues señala que en el curso de la investigación que afecta a Labarca, han aparecido testigos y denunciantes que involucran a seis sacerdotes de la orden en conductas impropias, algunas de las cuales podrían constituir abuso de menores.

 LABARCA RECONOCE HABER COMETIDO “FALTAS”
En conversación con Ciper Chile, el religioso reconoció haber cometido “dos faltas” y que durante mucho tiempo vivió con el temor de que esto se conociera públicamente. “Yo puedo decirle con toda franqueza, que mis faltas fueron dos, por las que he sufrido mucho en mi vida de sacerdote”, aseguró. Agregó que se arrepiente de esas “faltas”, pero afirma que le ayudaron a reconocer sus debilidades, lo que le permitió “ser mejor persona y mejor sacerdote”. Añade que intentó solucionar el problema, para lo que recurrió a sus superiores de la época:“Pedí dejar mi cargo de formador, pero no me aceptaron mi renuncia”, reveló. Labarca dijo que no estaba preparado para ser formador de seminaristas, por lo que se vio “sobrepasado” y terminó cayendo en “debilidades”. “Ahora, si me preguntan cuál fue mi error, podría responder: amé mucho. Entregué mucho amor y eso me produjo un desorden”, indicó el ex superior mundial de la Orden de la Merced. Ciper Chile indica que la versión del sacerdote contrasta con los testimonios recogidos en la investigación que se lleva en Roma. En ella hay citas de testigos y denunciantes que afirman que uno de los casos de abuso se extendió por casi diez años. También se la acusa de abuso de autoridad, manipulación de conciencia en la dirección espiritual, entrega de dinero de la orden a sus familiares, relaciones sexuales completas con adultos e intento de soborno a sacerdotes que lo quisieron denunciar. Entre los testimonios recogidos en la investigación , figura uno que relata conductas de Labarca que lo ponen bajo la sospecha de abuso de menores cuando ejerció como rector del Colegio San Pedro Nolasco de Concepción, el año 2011. Ciper Chile describe: “¡Jamás!”, dice Labarca. Lo repite tres veces, mirando a los ojos. El abuso de menores, asegura, es algo que le causa un “rechazo inmediato”. “Son calumnias y quien dice esto, debe probarlo. Yo nunca hice nada a ningún menor de edad”. Mariano Labarca ocupó el cargo de jefe de la provincia chilena de la Orden de la Merced entre 1991 y 1998 y luego fue promovido a superior general de la Orden, puesto en el que estuvo desde 1998 a 2004, período en que residió en Roma.
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2º Artículo:
Vaticano aplica medidas cautelares a sacerdote chileno ex superior mundial de la Orden de la Merced acusado de abuso sexual Por : Gustavo Villarrubia en Reportajes de investigaciónPublicado: 14.06.2013

portada_mercedariosEl sacerdote Mariano Labarca, ex superior provincial y mundial de los religiosos mercedarios, permanece recluido en un convento en Lo Cañas. Se le acusa de abuso sexual contra ex seminaristas y de conductas que lo ponen bajo sospecha de abuso de menores. La investigación, que sigue su curso en Roma, sacudió a la Orden de la Merced, pues en las indagaciones surgieron testimonios y denuncias que involucran a otros seis sacerdotes de la provincia chilena en conductas similares.

El martes 4 de junio aterrizó en Chile, proveniente de Bogotá, el sacerdote mercedario Mariano Labarca Araya. Al contrario de tantas otras veces, en esta ocasión nadie lo esperaba. Cuando ocupaba el cargo de superior general de la Orden de la Merced, el puesto de mayor jerarquía de esa congregación a nivel mundial, siempre iban a buscarlo otros sacerdotes y lo llevaban a la céntrica casa provincial, ubicada en Mac Iver 341. Pero esta vez debió tomar un taxi y dirigirse al Convento de las Monjas Mercedarias, ubicado  en Lo Cañas, en la comuna de La Florida. En ese lugar permanece bajo medidas cautelares, mientras en Roma se decide su destino. Allí recibió a CIPER, ocasión en la que señaló que aún no sabe por qué lo están investigando y que su único pecado fue “amar mucho”. Labarca no puede oficiar misa en público ni confesar ni reunirse con otros religiosos de la orden ni con laicos cercanos a la misma. Las visitas que recibe deben ser autorizadas por los superiores de la congregación. Estas medidas cautelares fueron originadas por una investigación que se inició cuando la orden recibió la primera denuncia por abuso sexual contra Labarca, en abril del año pasado. Un primer informe fue entregado en noviembre al Arzobispado de Santiago. Como el documento incluye testimonios que apuntan a la posibilidad de que Labarca hubiese abusado de menores, se hizo obligatorio que la investigación partiera a Roma. Por lo mismo, se entregó una copia del informe al nuncio apostólico, Ivo Scapolo. Después de seis meses, tras ser sometidas a revisión por las autoridades vaticanas del Congregación para la Doctrina de la Fe y la Congregación de los Institutos de Vida Consagrada, las denuncias contenidas en el pre-informe fueron consideradas admisibles. Por tal razón, el jueves 30 de mayo Labarca recibió una carta donde le comunicaron que estaba siendo investigado y que el Vaticano había  determinado que mientras durase la investigación, debía dejar su posición de párroco en la Iglesia de San Pedro Nolasco de la capital colombiana y volver a Chile a mas tardar el 7 de junio. CIPER tuvo acceso a los antecedentes contenidos en la investigación que se lleva en Roma. Labarca fue denunciado por un ex seminarista, quien acusa que fue abusado sexualmente por el ex superior de los mercedarios. Las pesquisas arrojaron otros testimonios que apuntan a que otro joven seminarista habría sido víctima. Asimismo, de la indagatoria surgió la sospecha de que Labarca pudo haber abusado de menores de edad cuando ejerció el cargo de rector del colegio de la orden en Concepción. Aunque esto último no se ha comprobado, fue por este motivo que la investigación debió ser enviada a Roma. El pre-informe remitido al Vaticano contiene otra arista compleja, pues señala que en el curso de la investigación que afecta a Labarca, han aparecido testigos y denunciantes que involucran a seis sacerdotes de la orden en conductas impropias, algunas de las cuales podrían constituir abuso de menores. CIPER contactó al actual superior general de la Orden de la Merced, el argentino Pablo Ordeñe, quien por estos días se encuentra en Chile. La intención era entrevistarlo para consultarle por la situación de Labarca y si la congregación iniciará investigaciones respecto de los otros seis sacerdotes mencionados en el pre-informe enviado a Roma. Ordeñe no concedió la entrevista y aseguró que no conocía el contenido de la investigación. A su vez, el jefe de la orden en Chile, el provincial Ricardo Morales, respondió, por medio del periodista de la congregación, que esta semana no podía recibir a CIPER. Este viernes 14 la web de la Provincia Mercedaria de Chile publicó un escueto comunicado en el que dio a conocer la situación en que se encuentra el religioso Labarca, pero sin entregar detalles (vea el comunicado).

“QUE ME INVESTIGUE LA JUSTICIA”

En Chile la Orden de la Merced está integrada por 40 religiosos. Desde acá se administra también la provincia de Angola, país al que han sido enviados varios misioneros chilenos. A nivel nacional los mercedarios mantienen cinco colegios, ocho parroquias, dos hogares de niños y 12 conventos. El religioso Labarca ocupó el cargo de jefe de la provincia chilena entre 1991 y 1998. Luego fue promovido a superior general de la orden, puesto en el que estuvo desde 1998 a 2004, periodo en que residió en Roma. Tras retornar a Chile, donde trabajó en Calama y Valparaíso, en 2008 volvió a asumir como superior provincial hasta 2011, año en que se trasladó a Concepción. El año pasado estaba en un convento en Melipilla cuando el superior general mundial lo envío a Colombia, país donde asumió como párroco de la Iglesia de San Pedro Nolasco y ecónomo de la orden local. Para efectos de la investigación que se desarrolla en Roma, dos de los destinos que ocupó Labarca resultan clave: formador del seminario y rector del colegio de Concepción. La primera función la cumplió entre 1976 y 1988. Apenas tenía 26 años y estaba recién ordenado cuando asumió la formación de los seminaristas. El propio Labarca, en su conversación con CIPER, reconoció que en esos años cometió dos “faltas” y que, aunque se ha esforzado para ser un buen sacerdote en sus 37 años de ministerio, durante mucho tiempo vivió con temor a que esto se supiera. -Yo puedo decirle con toda franqueza, que mis faltas fueron dos, por las que he sufrido mucho en mi vida de sacerdote. Labarca asegura que se arrepiente de esas “faltas”, pero también dice que le ayudaron a reconocer sus debilidades, lo que le permitió “ser mejor persona y mejor sacerdote”. Sostiene que intentó solucionar el problema y que recurrió a sus superiores de la época: “Pedí dejar mi cargo de formador, pero no me aceptaron mi renuncia”. Con 26 años, explica el religioso, no estaba preparado para ser formador de seminaristas, por lo que dice que se vio “sobrepasado” y que terminó cayendo en “debilidades”. -Ahora, si me preguntan cuál fue mi error, podría responder: amé mucho. Entregué mucho amor y eso me produjo un desorden. La versión de Labarca contrasta con los testimonios recogidos en la investigación que se lleva en Roma. En ella hay citas de testigos y denunciantes que afirman que uno de los casos de abuso se extendió por casi diez años. También se la acusa de abuso de autoridad, manipulación de conciencia en la dirección espiritual, entrega de dinero de la orden a sus familiares, relaciones sexuales completas con adultos e intento de soborno a sacerdotes que lo quisieron denunciar. El otro destino que tuvo en su trayectoria y que hoy lo complica, fue el puesto de rector del Colegio San Pedro Nolasco de Concepción, cargo que Labarca tuvo en 2011, poco antes de viajar a Colombia. Entre los testimonios recogidos en la investigación que se desarrolla en el Vaticano figura uno que relata conductas de Labarca que lo ponen bajo la sospecha de abuso de menores cuando ejerció como rector en el colegio penquista. “¡Jamás!”, dice Labarca. Lo repite tres veces, mirando a los ojos. El abuso de menores, asegura, es algo que le causa un “rechazo inmediato”. Su voz se quiebra y sus ojos se llenan de lágrimas. Enciende un cigarrillo y camina, cabizbajo, por el amplio y cuidado jardín del convento de Lo Cañas: -Son calumnias y quien dice esto, debe probarlo. Yo nunca hice nada a ningún menor de edad. Labarca asegura que en el Colegio de Concepción estuvo sólo seis meses y que no tenía prácticamente contacto con los jóvenes: “Que me investigue la justicia, no tengo nada que esconder contra esas acusaciones”. El ex superior general y provincial de los mercedarios cuenta que pasa sus horas en silencio, solo, rezando y esperando la sentencia del Vaticano. También asegura que si tuviera oportunidad de encontrarse con las dos personas a las que reconoce que pudo haber causado daño, les pediría perdón. Pero hace muchos años, dice, que no sabe de ellas.

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MANDAMIENTOS INTELECTIVO-VOLITIVOS DE CRISTO NUESTRO SEÑOR SOBRE EL TRATAMIENTO DE CASOS DE ACUSACIONES PRIVADAS DE CONDUCTAS LIBIDINOSAS EXTERNAS ENTRE SERES HUMANOS DE LOS CUALES AL MENOS UNO SEA CLERIGO CELIBE:
1º) Distinguir entre contacto lascivo específicamente explícito de un clérigo célibe a un impúber, y el contacto lúbrico entre clérigo célibe y púber, para conocer qué actos determinados violan al menor, y qué actos no; 2º) Distinguir entre actos sobre vírgenes, o varones incólumes en su castidad, y actos sobre experimentados en ámbito carnal; 3º) Distinguir entre el trato en que el impúber implicado tiene menos de 7 años, o carece de lo teológicamente llamado Uso de Razón, y el caso en que el infante tiene 7 años, o edad superior pero sin pubertad, y está dotado de Uso de Razón y libre albedrío. A los niños sin uso de razón asimílanse los dementes o idiotas de cualquier edad. Esta distinción servirá para conocer qué actos son agresivos, y cuáles no, es decir, cuáles violentan; 4º) Las acusaciones ciertas sobre conductas indecentes íntimas que no constituyan delito según justa ley estatal, ni según ley eclesiástica, ni sirvan de fundamento racional para sustentar una demanda ante cualesquiera legítimos tribunales, no deben ser divulgadas. La murmuración se opone a la Caridad; 5º) Las acusaciones en cuestión que sean falaces son vulneración del derecho a la fama y del preciado bien de la honra, sin el cuál origínanse desprecios y vejámenes muy perjudiciales sobre todo para la conciencia y cargo del difamador; 6º) Las acusaciones privadas que manifiesten la verdad y denuncien delitos, ora estatales, ora eclesiásticos, en materia carnal, deben quedar reservadas a las respectivas Autoridades competentes, o sea, la civil o estatal, y la canónica, dada la hipocresía y acepción de personas que padece nuestra sociedad, y para que los malvados, cuando pretendan fabricar y divulgar “denuncias falsas”, no puedan alegar el derecho a la divulgación de denuncias de ese género; 7º) No juzgueis las conciencias ajenas y no sereis juzgados, mas, si habeis de juzgar en foro externo y por utilidad práctica, hacedlo expresando opinión mientras no tengais certeza racional por demostración de la verdad de vuestro juicio, y nunca según las apariencias y la espectacularidad de lo que hayais de juzgar, sino según la esencia de las cosas y los fundamentos sobrenaturales y naturales de las mísmas. Más graves que los máximos pecados contra el 6º Mandamiento de la Ley de Dios son los máximos contra el 5º, el 7º (en cuanto prive de la propiedad necesaria para vivir, y vivir dignamente) y el 4º;
EN CONSECUENCIA DE DICHOS PRECEPTOS QUE ENTIENDO DIVINOS Y NATURALES: 1º) Las caricias sensuales leves hacia cualquier sujeto y comportamientos cariñosos semejantes sin contacto púbico, y, por tánto, materialmente no diferenciables de aquellos actos ejecutados con intención lujuriosa, no transcienden de suyo jurídicamente al foro externo, como crímenes o delitos de lujuria, si estuvieran autorizadamente perseguidos, o castigados, sino que permanecen en el foro interno o de conciencia, por cuanto para juzgarlos no son competentes los tribunales estatales, ni los eclesiásticos propiamente dichos, sino el del Sacramento de la Confesión, llamado también “de la Penitencia”, para el que, en suprema instancia hállanse el Romano Pontífice y la Sagrada Penitenciaría como Dicasterio de la Santa Sede del Vicario de Jesucristo; 2º) Actos carnales propios de púber, ejecutados por un adulto sobre un impúber violan la intimidad del niño, aunque la voluntad de éste consienta, pues, dada su incapacidad fisiológica para actos biológicamente adecuados a la pubertad, y dada su consecuente inexperiencia de cualesquiera de los actos en cuestión, carece de la suficiente advertencia intelectual, necesariamente experiencial, para un pleno consentimiento por el cuál se excluya la violación y el carácter de agresión que constituye todo acto de esa índole practicado por un adulto sobre un impúber; 3º) Actos carnales explícitamente reconocibles (y perfectamente distinguibles de las expresiones cariñosas) sobre púber vírgen, o varón incólume en su castidad, por parte de adulto no desposado con el sujeto pasivo atentan contra el bien de la virginidad e inocencia, son especialmente relevantes, siendo los más graves la violación y la agresión o abuso agresivo, los cuáles no existen sino sin el consentimiento (suficientemente informado de las cualidades corporales e íntimas de la materia del acto propuesto) del sujeto pasivo dotado de uso de razón y libre albedrío; 4º) Los actos recíprocamente libidinosos y mutuamente libres de un adulto racional con un impúber de 7 o más años de edad, o dotado de uso de razón y libre albedrío, y adecuados a la fisiología y capacidad corporal del infante, en principio o “in genere” no revisten (en Moral Fundamental pura) mayor gravedad para el adulto que para el infante que, del mismo modo, hubiera consumado dichos actos con un su coetaneo/-a. 5º) Lo propio que hase aseverado en el núm.4º precedente, ha de decirse de los actos adecuados a la fisiología púber de un adolescente; cuando un adulto racional hace con el adolescente lo mismo que haría un adolescente con otro adolescente, o sea, un mancebo con una doncella, no hay mayor gravedad moral por que uno de estos agentes tenga más edad que el otro, o uno sea mayor de edad y el otro sea menor. En cuanto a la advertencia no puede establecerse “a priori” que la del mayor en edad sea también mayor que la del más joven. En nuestra época los jóvenes aparecen más despiertos, capaces y experimentados que gente mayor que ellos; 6º) Los actos eróticofisiológicamente inadecuados, practicados por adultos contra idiotas, o infantes carentes de uso de razón y libre albedrío, son agresivos de por sí, en cualquiera de sus modalidades, constituyen violación o violentamiento; 7º) Los actos extramatrimoniales pero eróticofisiológicamente adecuados, practicados por un adulto activamente racional con un idiota que los admite gozoso son menos graves que los que se contraponen al bienestar sensual y deseo de la víctima. La violación, o la fuerza, practicada por un adulto racional, sobre un imbécil, en actos de tal manera “adecuados”, es máximamente grave; 8º) Las denuncias de delitos deben circunscribirse a los tribunales competentes. La “orgía” de noticias, con sórdidos detalles de denunciantes, o de sus padres, sin que el público podamos ser jueces cabales e imparciales, porque no tenemos las actas de las investigaciones, ni los autos, ni las sentencias, y, por ende, sin que podamos hacer un estudio serio y suficiente de cada caso y saber si se dice verdad, o mentira, y quién acierta, quien exagera, quien oculta, y quién miente, es un ataque despiadado contra la fama de los así difamados, entre quienes pueden hallarse, y estoy convencido de que se hallan, inocentes, que, de ese modo perverso y cruel, se ven abochornados, desacreditados e injustamente vejados.
9º) La publicación, cual si fueran delitos, de actos inmorales que no eran criminales cuando fueron cometidos, o cuando la denuncia pretende que hayan sido consumados, es una canallada difamante, por la que merece castigo el difamador. Si el difamador afirma el caracter criminal de actos anteriores a la ley que tipifique como delitos los actos esencialmente iguales a los dichos, pero cometidos tras la promulgación y entrada en vigor de la mencionada ley, perpetra calumnia y merece castigo por ello. César Borgia, Presbítero.
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Acerca de ricardodeperea

Nacido en Sevilla, en el segundo piso de la casa nº 8 (después 18) de calle Redes de Sevilla, el 21 de Septiembre de 1957. Primogénito de D. Ricardo, tenor dramático de ópera (que estuvo a punto de hacer la carrera en Milán), y pintor artístico; y de Dñª. Josefina, modista y sastre ( para hombre y mujer), mas principalmente pintora artística de entusiata vocación. Desafortunadamente dedicóse tan abnegadamente a su familia y hogar, que poco pudo pintar, pero el Arte, el retrato, dibujo y pintura fueron su pasión hasta la muerte, que la sorprendió delante de un óleo de San Antonio de Escuela barroca sevillana, y al lado de una copia, hecha por mi padre, de la Piedad de Crespi, en tiempo litúrgico de San José. Seminarista en Roma, de la Archidiócesis de Sevilla desde 1977-1982, por credenciales canónicas de Su Eminencia Revmª. Mons. Dr. Don José María Bueno y Monreal. Alumno de la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino en Roma, 1977-1982, 1984, por encomienda del mismo Cardenal Arzobispo de Sevilla. Bachiller en Sagrada Teología por dicha Universidad (Magna cum Laude), donde hizo todos los cursos de Licenciatura y Doctorado en Filosofía (S.cum Laude), y parte del ciclo de licenciatura en Derecho Canónico (incluido Derecho Penal Eclesiástico). Ordenado de Menores por el Obispo de Siena, con dimisorias del Obispo Diocesano Conquense, Su Exciª.Rvmª. Mons. Dr. en Sagrada Teología, D. José Guerra y Campos. Incardinado en la Diócesis de Cuenca (España) en cuanto ordenado "in sacris", Diácono, por Su Exciª.Rvmª. Mons. Dr. en Sagrada Teología, D. José Guerra y Campos, el 20 de Marzo de 1982. Delegado de S.E.R. Mons. Pavol Hnilica,S.J., en España. Ordenado Presbítero, por dimisorias del mismo sapientísimo, piadoso e insigne católico Doctor y Obispo Diocesano conquense, el 8 de Enero de 1984 en la Catedral de Jerez de la Frontera (Cádiz), por Su Exciª. Rvmª. Mons. D. Rafael Bellido y Caro. Capellán Castrense del Ejército del Aire, asimilado a Teniente, y nº 1 de su promoción, en 1985. Fue alumno militarizado en todo, en la Academia General del Aire de San Javier (Murcia), destinado al Ala nº 35 de Getafe, y después a la 37 de Villanubla (Valladolid); luego de causar baja, como también el nº 2 de la promoción, a causa de encubiertas intrigas políticas pesoistas [ocupó pués, así, la primera plaza el nº 3, primo del entonces presidente de la Junta de Andalucía, un Rodríguez de la Borbolla] en connivencia con el pesoista Vicario Gral. Castrense, Mons. Estepa. Fue luego adscrito al Mando Aéreo de Combate de Torrejón de Ardoz. Párroco personal de la Misión Católica Española en Suiza, de Frauenfeld, Pfin, Weinfelden, Schafhausen, ... , y substituto permanente en Stein am Rhein (Alemania) . Provisor Parroquial de Flims y Trin (cantón Grisones), en 1989-90; Provisor Parroquial (substituto temporal del titular) en Dachau Mittendorf y Günding (Baviera), etc.. Diplomado en alemán por el Goethe Institut de Madrid y el de Bonn (mientras se hospedaba en la Volkshochschule Kreuzberg de esa ciudad renana) . Escolástico e investigador privado en Humanidades, defensor del Magisterio Solemne Tradicional de la Iglesia Católica y fundamentalmente tomista, escribe con libertad de pensamiento e indagación, aficionado a la dialéctica, mayéutica de la Ciencia. Su lema literario es el de San Agustín: "In fide unitas, in dubiis libertas et in omnibus Charitas". Ora en Ontología, ora en Filosofía del Derecho y en Derecho Político admira principalmente a los siguientes Grandes: Alejandro Magno (más que un libro: un modelo para Tratados) discípulo de "El Filósofo", Aristóteles, Platón, San Isidoro de Sevilla, Santo Tomás de Aquino, los RRPP Santiago Ramírez, Cornelio Fabro, Juán de Santo Tomás, Domingo Báñez, el Cardenal Cayetano, el Ferrariense, Domingo de Soto, Goudin, los Cardenales Zigliara y González, Norberto del Prado; Friedrich Nietsche, Martin Heidegger ; Fray Magín Ferrer, Ramón Nocedal y Romea, Juán Vázquez de Mella, Enrique Gil Robles, Donoso Cortés, Los Condes De Maistre y De Gobineau, el R.P. Taparelli D'Azeglio; S.E. el General León Degrelle, Coronel de las SS Wallonien, Fundador del Movimiento católico "Rex", el Almirante y Excmº. Sr. Don Luis Carrero Blanco (notable pensador antimasónico, "mártir" de la conspiración de clérigos modernistas, y afines, suvbersivos, y de la judeleninista ETA), S.E. el Sr. Secretario Político de S.M. Don Sixto (Don Rafael Grambra Ciudad), los Catedráticos Don Elías de Tejada y Spínola y Don Miguel Ayuso, entre otros grandes pensadores del "Clasicismo Natural" y "Tradicionalismo Católico"; Paracelso, el Barón de Evola, etc. . En Derecho Canónico admira especialmente a Manuel González Téllez y Fray Juán Escobar del Corro; Por supuesto que no se trata de ser pedisecuo de todos y cada uno de ellos, no unánimes en un solo pensamiento ("...in dubiis libertas"). Se distancia intelectual, voluntaria, sentimental y anímicamente de todo aquel demagogo, se presente hipócriamente como "antipopulista" siendo "polulista", o lo haga como antifascista, "centrista", moderado, equilibrado, progresista, moderno, creador y garante de prosperidad, o como lo que quiera, el cuál, sometiéndose a la mentira sectaria, propagandística y tiránica, inspirada en cualquiera de las "Revoluciones" de espíritu judío (: la puritana cronwelliana (1648,) la judeomasónica washingtoniana (1775), la judeomasónica perpetrada en y contra Francia en 1789, y las enjudiadas leninista y anarquista), ataque sectariamente o vilipendie a Tradicionalistas, franquistas, Falangistas, Fascistas, Nacionalsocialistas, Rexistas, etc., o se posicione nuclearmente, a menudo con la mayor vileza inmisericorde, y a veces sacrílega, contra mis Camaradas clasicistas ora supervivientes a la Gran Guerra Mundial (1914-1945), ora Caídos en combate o a resultas; se considera y siente parte de la camaradería histórica y básica común con los tradicionalismos europeistas vanguardistas de inspiración cristiana (al menos parcial), y con sus sujetos, aliados de armas contra la Revolución (jacobina, socialista, comunista, anarquista).
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