IMPÍA, DESLEAL Y FEMENTIDA EQUIVALENCIA ENTRE LOS BANDOS DE LA CRUZADA Y GUERRA CIVIL ESPAÑOLA DE 1936 a 1939. CARTA AL OBISPO SECRETARIO PORTAVOZ DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA


 

En Hispalis, a I de Noviembre de MMXIII, Solemne Fiesta de todos los Santos, que intercedan por nosotros, y  día 2 del mismo mes, Fiesta de todos los Difuntos, que descansen en la Paz de Nuestro señor Jesucristo y el regazo inmaculado de María Santísima.

 

A MONS. MARTINEZ CAMINO.

 

Exmº. y Rvmº.Sr.:

 

La madrugada de hoy se ha transmitido televisado al público el programa “Debate” de la 1ª cadena, de propiedad estatal, en el cuál respondía Su Exciª. a preguntas de periodistas e invitados. Aparecía vestido de obispo y se acreditaba como portavoz secretario de la Conferencia Episcopal y Obispo Auxiliar de la Archidiócesis de Madrid.

Puesto que sus manifestaciones al público fueron contrarias algunas a la exigencia moral de la Fe cristiana y del oficio episcopal apostólico que Su Exciª. ostenta, a saber, a la enseñanza que al obispo de Cristo compete magisterialmente, a la claridad, justicia y amor por la verdad y los actos meritorios, además de contrarias a la verdad y a la crítica cabal o inequivoca que ha de hacer un hijo de la Iglesia de Jesucristo, me siento impelido por Éste a expresar la verdad cristiana que Vd. ha obscurecido.

Oídole que “todos los cambios son buenos” en el ámbito de la Iglesia militante, repongo que se trata de un “a priori”, ingénuo cuando menos, si no servil, perfectamente contradicho por la realidad de no pocos hechos, como, por ejemplo, el cambio de posición pastoral y juicio moral sobre la II República española, su política y la actividad del Frente Popular , cambio que han hecho (por acción, u omisión)recientemente todos los obispos de la “Conferencia Episcopal”, y contradictorio respecto de la posición pastoral y juicio moral que sobre lo mismo, incluidos los hechos de la guerra civil española de 1936-1939 y sus protagonistas, tuvo el denominado “Episcopado Español” como grupo en sí, después devenido “Conferencia Episcopal”.

No quiso Vd. condenar al General Franco y a sus seguidores, y cualesquiera de las cosas malas que hizo, pero tampoco quiso condenar a sus adversarios, a ninguno de ellos, y se limitó a concluir que había habido abusos en ambos bandos y que los obispos habían pedido perdón por las injusticias cometidas entonces en un bando y otro. No es la primera vez que un obispo, ni la mayoría de los obispos españoles, practica la llamada “equidistancia”, o una confusa equiparación y fementida equivalencia entre por un lado la moralidad e inmoralidad de los actos deliberados de los de un bando y, por otro lado, la moralidad e inmoralidad de los integrantes del bando enemigo, lo cuál es profunda y escandalosamente injusto con aquellos que sufrieron una crudelísima sangrienta persecución por profesar la Fe católica y por pertenecer a idearios políticos surgidos de la fidelidad al Derecho Natural como parte de la Ley Eterna Divina y de la inspiración e imperio de la Doctrina de la Iglesia sobre los derechos de los católicos y sobre la moralidad de ideologías políticas, partidos, y prácticas referidas a la vida política y social de los individuos y los pueblos. “La Iglesia no busca culpables” rezaba un titular de prensa atribuido a un obispo hablando de los Mártires españoles católicos que iban a ser canonizados en Tarragona. La Iglesia siempre ha buscado identificar a culpables, Exciª., los ha encontrado y a muchos les ha reprobado su mala doctrina, su mal gobierno, o sencillamente su mala conducta, y Dios no busca culpables, porque los halla desde toda la Eternidad; los halla, los juzga, los castiga, a algunos perdona, a otros no, cada uno según sus obras, según arrepentimiento (o voluntario cese de hacer el mal), y según Gracia gratuita y arbitraria del Hacedor y Soberano absoluto universal. Su Santidad Francisco I también halla culpables, como el “pobre” obispo alemán algo suelto en maravedíes, y como los políticamente responsables de las tragedias de emigrantes africanos en el mar cerca de Lampedusa. No ha dicho el Papa que los europeos hemos de admitir como ciudadanos, o como huéspedes, a todos los emigrantes que corran peligro en su travesía, no ha dicho que hemos de impedir ésta (eso lo digo yo, Sacerdote católico), pero sí ha sostenido que los que pueden deben impedir que se produzcan tales vergonzosos sucesos. Y la Iglesia persigue y castiga a los clérigos que toquen, aunque sea con el dedo meñique de una mano, concupisciblemente a Menores de Edad canónicos. ¿Qué digo un dedo? ¡Una mirada expresiva bastaría, una insinuación, un deseo expreso, una diminuta proposición!. ¿Por qué a esos clérigos sí, y a los grandes asesinos sistemáticos y torturadores de cristianos nó?. Porque resulta mucho más fácil y cómodo cebarse sólo con los débiles ¿Verdad? Para lo primero parece que no son menester los reaños que son indispensables para lo segundo.

Su Exciª., aunque ello le costase el cargo, debía haber dicho que apoyaba a la Iglesia de entonces, a la que sufrió atrozmente mientras Vd. no había nacido. Debía haber dicho que las declaraciones públicas (en doble sentido: de oficiales y de divulgadas) de El Episcopado que vivió durante la II República anticristiana militante persecutoria, y durante la Guerra Civil, fueron auténticas, acertadas y justas. Debía decir que la predicación del Primado de España, el sapientísimo Cardenal Dr. Gomá y Tomás, un clásico de nuestras letras españolas apologéticas, acertaba en el juicio que hacía de la Revolución en España y de la Guerra Civil, a que llamaba Cruzada. Debía decir que las solemnes declaraciones de S.S. Pío IX, de que proviene dicho título de Cruzada, eran y son dignas de crédito. Podía, por ejemplo, y creo que debía, aludir a que 

Franco  –  cuyo régimen no es el mío ideal teológico, ni el mio íntegro cual filósofo privado (inspirado por Aristóteles, San Isidoro, Santo Tomás de Aquino, Donoso Cortés, De Maistre, Nocedal, Fal Conde[condenado a muerte por Franco en persona, que le conmutó, pero no perdonó, la pena, en perpetua domiciliaria], etc.)  –  recibió de Su Santidad la gran Cruz de la Orden de Cristo, máxima condecoración pontificia, y que ésta fue impuesta justamente ( al menos desde el punto de vista oficial), a pesar de los defectos graves y errores enormes que puedan razonablemente imputarse al llamado Caudillo, entre ellos haber instituido un régimen que permitía legalmente la reforma de su “constitución” o Ley de Principios del Movimiento, y haber designado a un “Liberal” como su sucesor en la Jefatura del Estado, un Liberal que indujo un proceso llamado de Reforma Política del régimen que sus pseudorreformadores mendaces proclamaban que no querían aniquilar, sino proteger y reforzar con adecuada reforma, tratándose en realidad de un monstruoso y pérfido aniquilamiento, un proceso que desembocó en una Constitución que no queríamos ni los comunistas (y conservo los carteles propagandísticos  marxistas de aquellos tiempos plebiscitarios), ni los cristianos instruidos y rectos, contrarios al denominadolaicismo [nota 1], al capitalismo o economía de mercado libre, y al dominio del capital y de los partidos políticos, de los cuáles los que tenían mayor posibilidad de ser votados e imponerse serían sin duda los nocivos, los sionistas financiados por la Banca y por los capitalistas egoistas sin escrúpulos, y propagandados por la gran prensa, la radio y la televisión, estrictamente regidos por dichos poderes fácticos que, como demuestran los hechos, son una peste, letal en todos los sentidos, para el pueblo honesto, por cuanto los regímenes en mayor o menor medida tradicionales, hacían muy bien en prohibirlos desenmascarándolos al declararlos criminales, y en perseguirlos y castigarlos como enemigos de la humanidad decente, pues éstos últimos, con sus lenguas de sirena, proclaman la libertad de expresión, la que llaman libertad sexual (que es licencia para multitud de vicios carnales), y otras impiedades, mientras en realidad, como es lógico, no luchan eficientemente por la viabilización e impunibilidad de las libertades esencialmente sanas, ni por una sociedad espiritualmente noble, generosa, heróica, justa, de clase media extensa y fuerte, e inspirada por la Ley Natural y su oráculo infalible, la Iglesia Católica Tradicional cual fuente suprema y auténtica de la Doctrina de la Fe del Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo. Me refiero a una “Constitución” que no votamos la mayoría de los españoles, si en el cómputo se nos contabiliza a los noes, los muchísimos abstenidos y los que votaron en blanco. En algunas regiones, como las vascongadas, obtuvo una minoría de los votos. Y ahora dice Vd. que “no es moral actuar contra la Constitución” (“sic“). Debía Vd. haber hecho varias distinciones, debía absolutamente hacerlo; pero, como no lo ha hecho, lo hago yo: La Constitución puede ser considerada como doctrina, y puede ser juzgada como oficialmente ley. Como doctrina podemos y debemos actuar criticándola y rechazándola en cuanto se opone al ideario cristiano y al Bien Común (en sentido técnico filosófico escolástito del término); como oficialmente ley podemos también censurarla del mismo modo, y podemos oponernos a ella activa y selectivamente, en cuanto nuestra oposición sirva al Bien Común. Su Exciª. Rvmª. no tenía derecho alguno a  negar la posibilidad de que un individuo o más pudieren actuar cristianamente contra esa oficialmente ley que Vd. afirmaba, políticamente so capa de fementido juicio cristiano, que ha sido promulgada por un poder legítimamente constituido, cosa, al menos, discutible. Se nos ha dicho eso, pero yo os digo que tal posibilidad, que Vd. niega y cuyo aprovechamiento afirma inmoral, existe dentro de la Moral Católica, la de Nuestro Dios y Señor, existe teórica y prácticamente. Y os digo que si una minoría puede imponerse a un régimen corrupto y corruptor, pseudodemocrático y anticristiano (aborto, divorcio, “matrimonios gays”, entreguismo de instituciones de gobierno a Bildu y demás marxistas leninistas etarras criminales, regalo de ingente dinero, de los españoles, a los bancos en que políticos han convertido Cajas de Ahorros saqueadas por ellos, estafas de “preferentes” con la connivencia de los gobernadores del Banco de España, endeudamiento publico cargado abominablemente sobre nosotros  víctimas; etc.), si un individuo, o un grupo, pudiere eficazmente derrocar a este régimen pútrido que ha reducido a la miseria espiritual a millones y nos ha sumido en una cloaca de infecta miseria material, obligando a decenas de miles de jóvenes a emigrar, cuando hay más de 6 millones de parados y más del 50% de paro juvenil (eso sí : “constitucional, perfectamente constitucional”, al menos “a los efectos”, ¿Le gusta la idea?), si un individuo, o un grupo de individuos pudiera instaurar un régimen político decente, que no arruine moral y económicamente al pueblo, debe hacerlo si racionalmente se prevé que así se servirá mejor al Bien Común, y debe hacerlo fuera de la Constitución y contra ella (por lo malo que ésta tiene) si los poderes constituidos a su amparo no permiten vía mejor. Decía el jefe de Ciudadanos que una mafia dificilmente se va a reformar a sí mísma para convertirse en una sociedad sana. Tiene la esperanza de que va a cambiar el panorama político y que lo van a cambiar los votos. De los demoliberales es quien más cosas buenas tiene de entre los propagandados por el Sistema pseudodemocrático que padecemos. [De entre todos los demoliberales el único genuinamente liberal y con más acciones buenas es Vox, muy por encima de “Ciudadanos”]. Si resultare ser equivocada dicha animosa e ingenua esperanza, resultará también funesta en cuanto retrase una autoafirmación victoriosa de lo que quede de pueblo vivo y valiente de VIDA CRISTIANA necesariamente en oposición frontal al régimen enemigo de Dios, de la Iglesia íntegra y de toda robusta salud de un pueblo consciente de su identidad, su Civilización y su unidad, en contraposición a los elementos infecciosos y letales, que a veces actúan cual virus silencioso y pacífico, como es el caso en lo que un investigador llama justamente “El Suicidio Demográfico de España” (título de su libro). El pueblo español está siendo no sólo desidentizado (con el escepticismo relativista, la multiculturalidad, multiracialidad, multireligiosidad, multipoliticidad, multiimbecilidad y Dios sabe qué más), sino también prácticamente esterilizado (píldoras de efectos secundarios atroces, muchos esterilizantes, políticamente silenciados y negados; condones a mansalva; promoción estatal de la pornografía vulgar y de la promiscuidad carnal), estéticamente degenerado y desmotivado (menosprecio del arte Clásico, especialmente del desnudo no erótico y de la belleza de la forma y la armonía de las formas nobles del cuerpo que es la imagen corpórea más excelente y hecha a la mayor semejanza que en ese terreno, y en el mundo que conocemos, existe de Dios su Creador y Criador; patrocinio y propagación del pseudoarte exaltador de la amorfidad y la fealdad, lo horrísono, lo morboso, lo prostibular y lo esperpéntico); políticamente pervertido (ninguneo de la idea de Patria, desconcienciación de la esencia de España y Europa, odio, o menosprecio, hacia los pueblos y hombres contra los que se impuso la Revolución ateista, liberal y marxista), literalmente vaciado (emigración juvenil), físicamente asesinado o matado(más de 100.000 abortos deliberados anuales), y absolutamente debilitado e impulsado a morir en más masa todavía(restricciones económicas a pensionistas y enfermos, mentalidad y práxis de desprotección de ancianos, proyectada ley eutanásica). Falta “una cosita de nada” : el pueblo es escandalosamente confundido por obispos como Vd. y por un buen número de Presbíteros y Diáconos, ordenados “in sacris” por Sus Exciªs. Rvmªs., protectores y alentadores de “la política pseudoreligiosa” que esos falseadores, súbditos “de Misa, Olla y Prebendas” respectivos de Sus Exciªs., se dedican entusiasta y obsoletamente a predicar, impartiendola en sus catequesis, parecidas a las asquerosas lecciones de la asignatura pesoista llamada “Educación para la ciudadanía” promaricona, infecta de la antinatural y anticristiana “Ideología de Género”. Y lo digo con todo el dolor de mi corazón, porque soy persona, cristiano y Sacerdote, y pertenezco al mismo y único Clero católico legítimo (al menos mientras Su Santidad me soporte) de Nuestra Iglesia que es la de Cristo, nuestro Dios y Salvador.

Monseñor, muchos de quienes se alzaron contra la barbarie anticristiana sanguinaria lo hicieron para servir al Bien Común y acabar con el caos chekista, de liquidación de España, del Ejército profesional y de la Iglesia Católica Española. Se alzaron en armas contra aquellos CULPABLES de los asesinatos de los innumerables Mártires que ya van siendo canonizados. Se alzaron contra un Estado que iba a entregarse a la URRSS del “judío” Stalin, el mayor genocida y exterminador campoconcentracionista de la Historia de Occidente, con su colega Mao y sobre todo su mujer con la“Revolución Cultural” ni más ni menos que en los años cincuenta, con unos cien millones (o los que fuesen) de víctimas inocentes, que murieron por ser naturales, tradicionales, religiosos, no radicales marxistas maohistas. ¿Le dice algo el título “El libro negro del Comunismo”? No me diga que lo ha leido y toma Vd. constantemente la patética posición que manifiesta, sectarioocultacionista favorable a los pérfidos verdugos, y cruelmente no renonocedora de la heroicidad y magnitud del sacrificio y mérito de las víctimas, NUESTRAS, de nuestra Sangre, nuestras familias, nuestra Patria, como hijos conscientes de serlo de ella, y sabedores de la grandiosidad de la mísma, por la que así sabían que valía la penar morir, mientras era gravemente inmoral luchar y morir por un ideario objetivamente diabólico y un régimen de falsas promesas y conculcamiento sistemático de los derechos más elementales de los hombres honestos.  Si Vd. piensa que los yemenes rojos son como los falangistas, o los carlistas, que cada uno de esos grupos tiene sus errores y sus defectos, y que la Iglesia no debe juzgar, no sólo se equivoca, sino también traiciona a la verdad, a la justicia, a la integridad de la debida compasión, a las víctimas heroicas, a las inocentes simplemente, a la Iglesia, a su Solemne Magisterio Pontificio en vigor en materia política y social, moral, y a Dios en Jesucristo, a María Santísima, los Angeles y los Santos. Quizá No piense Vd. eso de los yemenes rojos, pero sí de otros rojos a quienes procura meticulosamente ni rozar. Es gravemente injusto que Mártires católicos piadosísimos como Lazo Molle, terríblemente torturado y asesinado por milicianos de el FP, un jóven espléndido que prefirió ser matado tan sádica y horrendamente antes que blasfemar, un adolescente muerto en odor de Santidad, y en proceso canónico para proclamarla, no merezcan una palabra sobre la maldad del enemigo que los tuvo bajo crudelísimo suplicio, les exigía que blasfemasen, etc. y los mataban peor que a cerdos. Es gravemente injusto y escandaloso que esos Mártires católicos, casi todos Carlistas, falangistas, franquistas, o similares, y militares españoles [ NOTA 2]  que lucharon por salvar a la Iglesia Católica Española, a nuestra Patria y nuestra Civilización europea y cristiana, no obtengan de Su Exciª. Rvmª. ni una palabra de elogio, ni de reconocimiento y agradecimiento POR SU LABOR HEROICA ESTRICTAMENTE RELIGIOSA DE POLÍTICA Y MILICIA CRISTIANAS DE LEALTAD A DIOS Y A LA PATRIA HASTA LA MUERTE, CUALQUIER MUERTE POR MUY DOLOROSA QUE FUESE. A los supervivientes salvadores y a sus herederos se les prohibe llevar las insignias de su ideario político católico y una bandera de España que los hipócritas –  que enarbolan impúnemente la republicana y entonan el himno del traidor “criminarca” (asesino jefe de asesinos) Rafael Riego –  llaman preconstitucional, sin que nadie les diga que histórica y demostradamente es la bandera que figura en la cabecera del original caligráfico de la Constitución, y que es bandera de España antes y durante la Constitución por un período de años.

¿Me va a decir Vd. que mi padre, Don Ricardo de Perea, que fue al frente de guerra a los 17 años de edad, en la 5ª Bandera de FET…, que andaba pegando tiros en una trinchera estando enfermo de tifus, con cuarentaytantos de fiebre, para salvar a la Iglesia en que creían fervorosamente él, su bendita y devota Madre, mi abuela Dñª. Araceli López Rodríguez, y su esposo, Don Manuel de Perea e Iglesias que fue republicano hasta que contempló él mísmo las atrocidades callejeras y estatales de El Frente Popularse adhirió a un bando compuesto casi exclusivamente de cristianos pero moralmente equiparable a aquél mayoritaria y principalmente ateo, anticlerical y anticristiano al que combatía con denuedo?. Tras recuperase en retaguardia, volvíó a frente y se mantuvo en él hasta Cataluña, hasta el final de la guerra, sirviendo luego CUATRO años en el Cuerpo de Transmisiones del Ejército del Aire, en Barcelona, ejército de que he sido Capellán Castrense, asimilado a teniente, pasando después a ser adscrito al Mando Aéreo de Combate de Torrejón de Ardoz. ¿Que la misión divina, ideario, gesta, de mi padre y muchos católicos como él eran y son como las de sus enemigos que lo combatían a muerte, a él y a sus camaradas (literalmente a muerte)? ¿Que tánto unos como los otros tenían sus defectos y sus abusos? ¿Que no se puede decir si uno más u otro menos? ¿Que no puede hablarse, al menos todavía, de legitimidad de El Alzamiento cristiano, declarado episcopal y papalmente CRUZADA, ni de la inmoralidad radical e ilegitimidad absoluta de El Frente Popular y su Estado asesino en masa, torturador de masas y persecutor cruento masivo de la Iglesia de Cristo?. Me avergüenzo de Vd., profundísimamente, me indigna hasta lo más íntimo oirlo hablar su bazofia repugnante, tibia como la que con justicia provoca el vómito a Jesucristo, Dios verdadero y Hombre con reaños.  Ojalá escuche Su Exciª. más la Voz de Cristo, audible entre los asesinados, los torturados, los desposeidos, los marginados entre quienes me hallo,  los miserables con miseria hija de la injusticia instaurada por los herederos de la II República y su peste espiritual.

Asevero y publicito cuanto acabo de escribir, yo, Sacerdote de Jesucristo, y movido por Él, yo, nieto del fundador del Partido Comunista de bollullos Par del Condado (= Condado de Niebla, del Ducado de Medina-Sidonia), Don Francisco González Pinto, un hombre bondadosísimo, que repartió sus bienes, y los de su mujer, entre los necesitados, hasta que su familia numerosa vióse cerca de la indigencia.

Avergonzado y escandalizado de que ataviado con los hábitos episcopales haya hecho Vd. tan detestables manifestaciones objetivamente adversarias del Cristianismo, se despide de Su Exciª. Rvmª., hasta una nueva carta en que voy a criticar lo mal que ha hablado de los demás temas, en dicha entrevista, SSS

 

Ricardo de Perea, Pbrº.

Q.B.S.A.P.

 

 

 

NOTA 1:

Ora puro[Estado Laico], ora confuso u obscuro, encubierto y carente de seguridad jurídica alguna para la Iglesia de Cristo [el del llamado Estado Aconfesional, en que los sinvergüenzas gobernantes de turno hacen lo que les da la gana, ninguneando a la Iglesia, a los cristianos y a la gente honesta]. ¿Estado aconfesional pero cooperador con la Iglesia católica? ¿Cómo? ¿También matando a los súbditos antes de nacer?. ¡Menuda cooperación constitucional, menuda colaboración prescrita por esa letra mortecina!.

NOTA 2:

Muchos de ellos republicanos católicos como el General Mola y Queipo de LLano; no monárquicos como Muñoz Grandes, y otros alfonsinos como Franco.

POSTILLA:

¿Creen, los que piensan y hablan como Vd, que los anticlericales y obcecados adversarios de la Iglesia, adeptos a partidos y grupos revolucionarios, ya liberales, ya marxistas, u otros híbridos como los pesoistas (más capitalistas que el PP) van a dejar de despreciar al Clero, y sobre todo a los obispos, gracias a la tibieza de Vds. que impide reprobar sus malas conductas y las de sus antiguos comilitones? De ningún modo. Mientras no condenen Sus Exciªs. Rvmªs. a Franco, José Antonio y los Carlistas verdaderos, la chusma revolucionaria seguirá reprochándoles la no condena de sus adversarios y que los equipare siquiera a ellos, y censurará la tibieza que advierten les deja sin la satisfacción de que el Episcopado católico tome partido por ellos. Esa vomitiva tibieza hace a sus autores ” spiacenti addio ed ai nemici suoi”, como decía Dante de Virgilio, por haber sido éste pagano, es decir, ni cristiano, ni anticristiano.

Ahora que el pueblo en masa ve el engaño, la estafa, el saqueo, la ruina espiritual, moral y material a que la Revolución y sus secuaces han arrastrado al país, ahora que pueden volver su rostro a Cristo, Luz y Salvación del Mundo, y a la Iglesia militante, con los Obispos a la cabeza de ésta, en este tremendo miserable trance en que de los Obispos esperan enseñanza, verdad, y oir las palabras del Redetor, reprobando a los hipócritas fariseos (los sionistas malignos) y a los letrados (políticos y abogados deshonestos) y a los ricos banqueros sin escrúpulos (los especuladores de la Banca y la Bolsa), ¿Ahora defraudais a los pobres y a las víctimas de Satanás, el Mundo y la carne desenfrenada bajo las consignas del hedonismo materialista? ¿Los decepcionais con vuestra ambigüedad, indefinición, obscuridad, miedo, huida de la Verdad? ¿A los oprimidos que ansían a un Dios y humano llamarles diciendo : ¡Venid a mí los que estais afligidos por el pesado yugo de los malvados, tomad mi carga que es ligera, Yo os aliviaré, os indicaré la senda, os revelaré la Verdad que os hará libres, porque Yo soy el camino, la Verdad, la Vida!?. Por supuesto que, muchos sin saberlo, o sin notarla, los opresores son más víctimas de sus propias injusticias, que quienes las padecen sin cometerlas, y a todos llama Dios; pero la puerta que conduce a la Salvación eterna es estrecha, pocos la eligen, y a los ricos que mantienen su riqueza a través del abuso, les resulta mucho más dificil que a quienes no han de renunciar a tanta ventaja material. ¿A quiénes dejais la corrección fraterna y la reprobación? ¿A los laicos, como los de La 13 Tv ?. Principalmente al Papa y a los Obispos Diocesanos compete el deber de juzgar los actos humanos, en especial los de sus súbditos, incluidos los actos políticos, episcopalmente considerados en su índole ética natural y respecto de la Moral predicada por Cristo.

Los tibios plebeyos, sin relevancia social, ni política pueden sobrevivir, los con suerte, en todo tiempo; mas los tibios gobernantes, y los revestidos de alguna autoridad, o potestad, que les haga influyentes en la vida social, o económica, difícilmente sobrevivirán en un tiempo de polarización de la Sociedad, y ésta se polariza cíclicamente. No hay tiempos eternos de paz, ni los hay de guerra interminable. Para que el tibio gobernador sobreviva, debe aniquilar a los extremados, o extremistas, que progresen en número y poder, de lo contrario, en el periodo en que algún extremo se haga más fuerte, éste decapitará a su enemigo del extremo opuesto y al tibio poderoso, al que no perdonará no haber recibido de él la adhesión y apoyo que antes necesitaba para conseguir más facilmente, o más rápido, el propio éxito. Las única otras dos vías de escapatoria que le quedan al procer tibio  son la huida, el exilio, o pasarse al extremo que se atisva vencedor. En cuanto a la elección de aniquilar los extremos, o depotenciarlos, para asegurarse la paz de los tibios y amantes de la neutralidad y tranquilidad “a toda costa”, han de ser anonadados AMBOS extremos. Si dejas uno enhiesto, te cortará la cabeza cuando crezca lo sufiente. Justo contra esta medida de prudencia han hecho muchos jerarcas eclesiásticos y gobernantes del PP; han perseguido y persiguen a los monárquicos tradicionales y a los fascistas propiamente dichos, a los nazis, los franquistas, los carlistas, los pinochetistas, y al lucero del alba que salude brazo en alto como los romanos antiguos [Notúncula], en cambio se muestran indulgentísimos con los terroristas “de extrema izquierda”, con los desmanes de los pesoistas, ugetistas y chusmistas, con los desafiantes de la bandera de franja morada y con los extremados revolucionarios que no reconocen moderación alguna en el PP, sino que lo consideran fascista. ¿De qué extrañarse si los que se llaman de centro-derecha (=derecha tibia) hacen desaparecer de la escena legal y visible a los auténticos fascistas?  Si están en el centro y suprimes un extremo derecho, para el extremo izquierdo tú no serás el centro, sino el nuevo extremo derecho. En el pecado va la penitencia : penais a los fascistas, y se os decapitará porque los verdugos os verán, inexorablemente, fascistas o todo lo suficientemente fascistas y tiranos, como para merecer la muerte y más. 

 

NOTUNCULA :

Aparte de que la proscripción en un régimen de tibios sirve para hacer más atrayente y gustoso lo prohibido, más difícil, escondido, meritorio lo bueno, y para estimular la curiosidad por conocerlo, aumenta al enemigo en la clandestinidad, y sale de ella ( y sale de ella quien mata para triunfar, como los etarras marxistas leninistas) multiplicado. Antes de estar prohibida Herri Batasuna eran pocos, luego de la clandestinidad son muchos y gobiernan corporaciones oficiales y tienen diputados en el parlamento, ese chamizo tabernario y teatral.

Posdata:

Le adjunto, a continuación:

1º) Carta de Usía, un camarada militar mío, por si desea Su Exciª. algo más de lo mísmo. Por supuesto está reirado, de lo contrario ya los pestiferos hipócritas tiranos, autoproclamados paladines de la libertad de pensamiento y expresión, se encargarían de reirarlo, pues, como la Constitución está de adorno cuando estos embusteros lo desean y deciden, los militares tienen legalmente prohibido expresar no sólo ideas políticas, sino también de filosofía política y de la misión constitucional aplicada que han de desempeñar respecto de la unidad e integridad de España.

2º) Carta de una cristiana decente.

 

 

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ANEXO :

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Jesús Flores Thies

Coronel de Artillería-retirado  

 

Barcelona 16 de Octubre de 2013

Excmo. Sr. Obispo de Tarragona    

 

Monseñor:  

 

   He presenciado por televisión la extraordinaria ceremonia de la beatificación de mártires españoles, a los que denominan “del siglo XX”. El siglo XX, al igual que los siglos precedentes y los que vengan, tiene 100 años, y los 522 mártires lo fueron sólo entre los años 1931 y 1939, sólo 8 años de este siglo. De haber sido 522 mártires alemanes beatificados, por ejemplo, en Múnich, el gran  panel habría puesto, por supuesto que en alemán: “Mártires víctimas de la persecución nazi. 1939-1945”. Pero España y su Conferencia Episcopal son diferentes.  

 

   También ha habido un poco inteligente implacable servicio de seguridad que por orden del Señor Obispo no permitía ninguna bandera, no ya de Falange o con el águila de San Juan, es que ni siquiera un paraguas (sombrilla) con la bandera de España, paraguas y banderas que habrían inundado la Plaza de San Pedro en Roma de haberse celebrado allí la Beatificación. Es de agradecer que el Legado del Papa leyera un discurso donde al menos se daban datos sobre las causas del martirio, aunque sin citar por su nombre a los culpables, a los que cristianamente hay que perdonar, pero ese perdón no alcanza a las organizaciones criminales a las que pertenecían los asesinos (PCE, ER, PSOE, UGT…). A Satán no se le perdona.  

 

   También se ha echado de menos a los innumerables mártires anónimos (aunque tenían nombre) que fueron asesinados por los de esas siglas por llevar una cadena con una medalla o un crucifijo, por encontrarles unas estampas religiosas, un Sagrado Corazón en sus casas o por haber pertenecido a la Adoración Nocturna. Estos mártires anónimos deberían haber sido recordados ¿Por qué no se hizo? ¿Por miedo? Se sabe que el santo P. Kolpe, polaco, fue asesinado por los nazis en un campo de concentración nazi ¿dónde y por quién fue asesinado, por ejemplo, el P. Poveda? ¿Por qué ese empeño en ocultarlo? Triste cobardía, señor obispo.  

 

   Pero es que también hubo mártires combatientes, que al caer prisioneros fueron asesinados, algunos torturados previamente, para que renunciaran a su fe. Para estos ni una oración. Nada….  

 

   No podemos olvidar a aquellos españoles, muchos de ellos jóvenes falangistas, que durante la guerra por medio del “Socorro Azul”, conseguían introducir en las cárceles de los ya casi mártires, las Sagradas Formas para las misas clandestinas. Una joven falangista de esta organización fue fusilada en Barcelona por los hoy silenciados asesinos. Siempre mujer les dijo: “por favor, no me disparéis a la cara”.

 

   La cobardía de la Conferencia Episcopal quiere mostrar al mundo que esos mártires “del siglo XX” estaban en medio de una guerra entre  azules y rojos y que ellos, sin tener nada que ver con unos y otros, se  llevaron la peor parte.  

 

   Quizá le parezca una falta de respeto esa viñeta. Posiblemente, de haber dejado al Frente Popular que hiciera lo que quisiera sin alzamientos que le impidieran conseguir sus objetivos, después de unos largos años de dominio marxista en España, al caer el muro y recuperar parte de Europa su dignidad, habría vuelto lo religioso a la sociedad española. Pero quizá con otros 1.500 mártires más que la victoria del 1 de abril de 1939 pudo evitar.   

 

   Y antes de terminar quiero contarle algo personal. Mi padre, que cayó por Dios y por España (no lo dude, por Dios y por España) al mando de una compañía de una Bandera del Tercio, el 20 de mayo de 1937, escribía en una agenda unos meses antes, exactamente en la noche del 31 de diciembre de 1936, desde el sótano del Hospital Clínico, donde le habían llevado sus legionarios con una fiebre de 39 grados: “La tristeza y soledad de esta Noche Vieja se compensa con la idea de que nuestro sacrificio servirá para que nuestros hijos puedan rezar en toda España en voz alta”. ¿Qué le parece? ¿Eran los dos bandos iguales?  

 

   Que Dios les perdone su tibieza, su ingratitud y su cobardía.   

 

   Le saluda respetuosamente.

¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬

Muy Reverendo Padre: 

He leído su escrito, que suscribo, y me alegro que le haya servido la carta del militar, que le mandé. Parece que el “todo vale” se ha infiltrado en las jerarquías eclesiásticas y, fíjese por dónde, ahora todos eran malos; quienes masacraban curas y monjas y quemaban iglesias y quienes ponían en peligro su vida -o la daban- por impedirlo.

Resulta sumamente patético comprobar cómo religiosos, capillitas y demás autodenominados católicos empequeñecen la Cruzada. Cantos de necios cobardes que no hubiesen tenido valor para defender su sagrada Fe, blandengues e hipócritas como son.

Nunca he tenido noticia de lo que cuenta de su padre y, mire por dónde,esto nos hermana aún más, porque Ud. sí sabe del mío y de su enorme valor en el combate en pos de esa España que estaban aniquilando las bestias, esas que mataron a un tío-abuelo de Juanjo con diecisiete años y le mandaron a su madre. Conserva una fotografía con el tiro en la cabeza. Y eso que mi padre no era de nacionalidad española, pero tenía el espíritu de un Marqués de Spínola en tiempos de Felipe IV.

La guerra siempre es violenta, pero se puede luchar como un caballero o como un felón y por mi alma que esos frentepopulistas eran felones.

¡¡Gracias por seguir siendo Ud.!! ¡¡Arriba España!!

Catharina von Bingen.

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Acerca de ricardodeperea

Nacido en Sevilla, en el segundo piso de la casa nº 8 (después 18) de calle Redes de Sevilla, el 21 de Septiembre de 1957. Primogénito de D. Ricardo, tenor dramático de ópera (que estuvo a punto de hacer la carrera en Milán), y pintor artístico; y de Dñª. Josefina, modista y sastre ( para hombre y mujer), mas principalmente pintora artística de entusiata vocación. Desafortunadamente dedicóse tan abnegadamente a su familia y hogar, que poco pudo pintar, pero el Arte, el retrato, dibujo y pintura fueron su pasión hasta la muerte, que la sorprendió delante de un óleo de San Antonio de Escuela barroca sevillana, y al lado de una copia, hecha por mi padre, de la Piedad de Crespi, en tiempo litúrgico de San José. Seminarista en Roma, de la Archidiócesis de Sevilla desde 1977-1982, por credenciales canónicas de Su Eminencia Revmª. Mons. Dr. Don José María Bueno y Monreal. Alumno de la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino en Roma, 1977-1982, 1984, por encomienda del mismo Cardenal Arzobispo de Sevilla. Bachiller en Sagrada Teología por dicha Universidad (Magna cum Laude), donde hizo todos los cursos de Licenciatura y Doctorado en Filosofía (S.cum Laude), y parte del ciclo de licenciatura en Derecho Canónico (incluido Derecho Penal Eclesiástico). Ordenado de Menores por el Obispo de Siena, con dimisorias del Obispo Diocesano Conquense, Su Exciª.Rvmª. Mons. Dr. en Sagrada Teología, D. José Guerra y Campos. Incardinado en la Diócesis de Cuenca (España) en cuanto ordenado "in sacris", Diácono, por Su Exciª.Rvmª. Mons. Dr. en Sagrada Teología, D. José Guerra y Campos, el 20 de Marzo de 1982. Delegado de S.E.R. Mons. Pavol Hnilica,S.J., en España. Ordenado Presbítero, por dimisorias del mismo sapientísimo, piadoso e insigne católico Doctor y Obispo Diocesano conquense, el 8 de Enero de 1984 en la Catedral de Jerez de la Frontera (Cádiz), por Su Exciª. Rvmª. Mons. D. Rafael Bellido y Caro. Capellán Castrense del Ejército del Aire, asimilado a Teniente, y nº 1 de su promoción, en 1985. Fue alumno militarizado en todo, en la Academia General del Aire de San Javier (Murcia), destinado al Ala nº 35 de Getafe, y después a la 37 de Villanubla (Valladolid); luego de causar baja, como también el nº 2 de la promoción, a causa de encubiertas intrigas políticas pesoistas [ocupó pués, así, la primera plaza el nº 3, primo del entonces presidente de la Junta de Andalucía, un Rodríguez de la Borbolla] en connivencia con el pesoista Vicario Gral. Castrense, Mons. Estepa. Fue luego adscrito al Mando Aéreo de Combate de Torrejón de Ardoz. Párroco personal de la Misión Católica Española en Suiza, de Frauenfeld, Pfin, Weinfelden, Schafhausen, ... , y substituto permanente en Stein am Rhein (Alemania) . Provisor Parroquial de Flims y Trin (cantón Grisones), en 1989-90; Provisor Parroquial (substituto temporal del titular) en Dachau Mittendorf y Günding (Baviera), etc.. Diplomado en alemán por el Goethe Institut de Madrid y el de Bonn (mientras se hospedaba en la Volkshochschule Kreuzberg de esa ciudad renana) . Escolástico e investigador privado en Humanidades, defensor del Magisterio Solemne Tradicional de la Iglesia Católica y fundamentalmente tomista, escribe con libertad de pensamiento e indagación, aficionado a la dialéctica, mayéutica de la Ciencia. Su lema literario es el de San Agustín: "In fide unitas, in dubiis libertas et in omnibus Charitas". Ora en Ontología, ora en Filosofía del Derecho y en Derecho Político admira principalmente a los siguientes Grandes: Alejandro Magno (más que un libro: un modelo para Tratados) discípulo de "El Filósofo", Aristóteles, Platón, San Isidoro de Sevilla, Santo Tomás de Aquino, los RRPP Santiago Ramírez, Cornelio Fabro, Juán de Santo Tomás, Domingo Báñez, el Cardenal Cayetano, el Ferrariense, Domingo de Soto, Goudin, los Cardenales Zigliara y González, Norberto del Prado; Friedrich Nietsche, Martin Heidegger ; Fray Magín Ferrer, Ramón Nocedal y Romea, Juán Vázquez de Mella, Enrique Gil Robles, Donoso Cortés, Los Condes De Maistre y De Gobineau, el R.P. Taparelli D'Azeglio; S.E. el General León Degrelle, Coronel de las SS Wallonien, Fundador del Movimiento católico "Rex", el Almirante y Excmº. Sr. Don Luis Carrero Blanco (notable pensador antimasónico, "mártir" de la conspiración de clérigos modernistas, y afines, suvbersivos, y de la judeleninista ETA), S.E. el Sr. Secretario Político de S.M. Don Sixto (Don Rafael Grambra Ciudad), los Catedráticos Don Elías de Tejada y Spínola y Don Miguel Ayuso, entre otros grandes pensadores del "Clasicismo Natural" y "Tradicionalismo Católico"; Paracelso, el Barón de Evola, etc. . En Derecho Canónico admira especialmente a Manuel González Téllez y Fray Juán Escobar del Corro; Por supuesto que no se trata de ser pedisecuo de todos y cada uno de ellos, no unánimes en un solo pensamiento ("...in dubiis libertas"). Se distancia intelectual, voluntaria, sentimental y anímicamente de todo aquel demagogo, se presente hipócriamente como "antipopulista" siendo "polulista", o lo haga como antifascista, "centrista", moderado, equilibrado, progresista, moderno, creador y garante de prosperidad, o como lo que quiera, el cuál, sometiéndose a la mentira sectaria, propagandística y tiránica, inspirada en cualquiera de las "Revoluciones" de espíritu judío (: la puritana cronwelliana (1648,) la judeomasónica washingtoniana (1775), la judeomasónica perpetrada en y contra Francia en 1789, y las enjudiadas leninista y anarquista), ataque sectariamente o vilipendie a Tradicionalistas, franquistas, Falangistas, Fascistas, Nacionalsocialistas, Rexistas, etc., o se posicione nuclearmente, a menudo con la mayor vileza inmisericorde, y a veces sacrílega, contra mis Camaradas clasicistas ora supervivientes a la Gran Guerra Mundial (1914-1945), ora Caídos en combate o a resultas; se considera y siente parte de la camaradería histórica y básica común con los tradicionalismos europeistas vanguardistas de inspiración cristiana (al menos parcial), y con sus sujetos, aliados de armas contra la Revolución (jacobina, socialista, comunista, anarquista).
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