Artículo publicado por el Jefe Nacional del Movimiento Católico Español, en el periódico “LA NACION”, en defensa de la Santa Misa de Requiem anual por D. José Antonio Primo de Rivera, el 20 de Noviembre a las 7 de la mañana en Sevilla.


(NOTA PRELIMINAR:

El artículo salió, en 2007, en la prensa firmado por AJE, Sevilla, si bien el propio Jefe Nacional del Movimiento Católico Español dió a publicar el texto en el periódico “La Nación”. El que se ofrece a continuación a los lectores es el auténtico, con sólo correcciones de erratas tipográficas. El Sacerdote y clérigo católico Ricardo de Perea y González, pérfidamente combatido por los “enemigos internos de la Iglesia” [tecnicismo de San Pïo X en su Encíclica “De pascendi”]  – que usan los más indignos y asquerosos medios para impedir que celebre Misa y que mantenga la legitimidad canónica como Sacerdote Presbítero y su derecho a ejercer como Ministro Público de la Iglesia de  Cristo  –  ha examinado el contenido profundamente, y en conciencia no halla cosa alguna contra la Iglesia Católica, sus Dogmas y su Disciplina, antes bien advierte una cerrada defensa del Evangelio, la Ley Canónica y su subyacente Moral Cristiana, así como del buen uso pastoral de los cargos canónicos, incluido el de Obispo Diocesano, en justa defensa de los derechos sagrados del Sacerdote y de los católicos difuntos. La opinión crítica hacia las actuaciones heterodoxas y heteroprácticas de algunas personas con cargos o tareas dentro del aparato externo de la Iglesia está hecha en términos de defensa de la Moral del Evangelio de nuestro Dios y Señor Jesucristo, y de la Ley Eclesiástica, o sea, contra toda conculcación de la mísma, y en favor de la dignidad de los oficios eclesiásticos y el recto uso de los mísmos, por el que aboga,lucha y critica. Quien haya o hubiese interpretado como acto de promoción del odio contra la Iglesia esta crítica constructiva se hallaría absolutamente contra la realidad e intencionalidad objetiva de dicho artículo. La crítica y condena dirigidas contra determinados actos humanos son malas y censurables sólo cuando éstos son buenos o ajustados a la Ley Divina moral sobre los hombres. Una crítica condenatoria hacia un ser humano, por alguno de sus actos no ajustado a Derecho, no es en sí y de por sí inmoral, ni se extiende a todos los actos de dicha persona, ni juzga toda su vida, ni prejuzga contra la legitimidad de los cargos que ostente, ni censura la sociedad a que pertenezca el sujeto criticado, de modo que oponerse, en un asunto determinado, y en defensa de la verdad, la bondad, o la ley justa, a un católico ( Obispo, Presbítero, diácono, o laico), en cuanto a la ilicitud de alguno de sua actos, no es oponerse a la Iglesia, antes bien es defenderla criticando todo abuso contra ella. No juzguemos y no seremos juzgados, o bien seremos juzgados con la medida con que juzguemos al prójimo, del cuál, a veces, tenemos la obligación de juzgar en conciencia algunas de sus actuaciones, especialmente cuando nos ordenan hacer u omitir algo, o cuando nos impiden el ejercicio de nuestros derechos o la recepción de lo que justamente nos pertenece, o cuando nos permiten, alentándonos o no, determinadas conductas. En estos casos nos es muy necesario juzgar –  en conciencia, no de manera frívola, caprichosa, o superficial, no con arreglo a meras apariencias, sino profundamente, según el recto conocimiento que tengamos de la Ley y Voluntad divinas – los actos ajenos que nos interpelan, animan, o mueven a que adoptemos una conducta concreta.

He aquí el texto, no publicado por mí, ni mandado publicar a mi instancia, el cuál reproducimos del periódico, cuanto se escribe bajo el título:)

<<  Desde hace tres años miembros del cabildo de la Hermandad hispalense de la  Santa Caridad se oponen contumazmente a que la Misa de Réquien que por el alma de José Antonio se venía celebrando,desde 1937 al 2004, en la Iglesia del título canónico de S.Jorge, del siglo XVII, custodiada por la hermandad, templo que tiene el carácter de “iglesia pública” a tenor de los cánones 1214, 1217(2), 1218 y 1219. Los enemigos internos de la Iglesia ya habían tramado que el 2003, centenario de la muerte del prócer, fuese el último en que se permitiese una misa de sufragio por José Antonio. A la confabulación se unió de buen grado el, según sus declaraciones públicas televisadas,”contrario al retorno a la Formación del Espíritu Nacional”, Carlos Amigo, recién creado Cardenal por un Santo Padre consumido y moribundo, cuyos despachos estaban ya prácticamente en todo en manos de los adláteres. Unos y otros inventaron pretextos para justificar lo moral, cristiana y canónicamente injustificable. Unos decían que la Misa, por ser aplicada a  José Antonio, a quien consideraban fundamentalmente un político, era un acto político y, por tánto inadmisible en una iglesia; otros, como el Rector del templo, calificaban de mítin la homilía de una de aquellas Misas, simplemente porque en el sermón se encomiaba el catolicismo militante del difunto y sus teología y filosofía cristianas aplicadas al indiviuduo y la sociedad; otros,como el entonces Hermano Mayor, reprochaba que en una zona exterior a la iglesia, al aire libre, pero en suelo de la Hermandad, se hubiese cantado el Cara al Sol,- decía que aquello iba contra la línea pastoral que siempre había observado la Hermandad, cosa falsísima en cuanto en dichas Misas siempre se habían permitido banderas, camisas azules y toda suerte de elogios a la figura espiritual joseantoniana, y nunca se condenó el Cara al Sol cantado fuera de la iglesia, pero en las inmediaciones de ésta; Por último, el Hermano Mayor del 2005 manifestaba : 1º) Que el cabildo había decidido: – 1) no permitir Misas que se quisiese aplicar por difuntos que no hubiesen sido hermanos de la Hermandad, – 2) no consentir que se concedan Misas de difuntos en dicha iglesia, salvo a los Hermanos de esa Hermandad,los cuáles las pidan; 2º) Que el templo en cuestión es propiedad privada de una Hermandad que además la Hermandad de la Santa Caridad es Asociación Eclesiástica de Derecho Privado, por cuanto  – según tal Hermano M. –  esa Hermandad no tenía ni tiene obligación de atender peticiones religiosas de personas ajenas a la institución privada, y posee plena libertad arbitraria para disponer cuál culto se permite y cuál nó, y sin sometimiento a las leyes eclesiásticas que versan sobre “iglesias públicas” y a las que versan sobre los derechos personales de los presbíteros legítimos, propios o ajenos a dichas iglesias. La crueldad, ostensible falsedad y radical anticristianismo impío de los últimos pretextos son como para hacer vomitar al cristano más tibio: ¡Prohibida la Misa por un político católico, por se político(o por ser “fascista”, lo que no confiesan esos anticristos; o por ser católico también en política, lo que bien saben los clérigos confabulados)! ¡Prohibido rezar públicamente por católicos de fuera de la Hermandad, y prohibidas las Misas por católicos, incluidos los sevillanos, si éstos no fueron Hermanos de la Hermandad que se erige dueña absoluta y anticanónica de la iglesia pública de San Jorge! (Y ello con el beneplácito tácito del Obispo Diocesano, escondido tras su silencio cooperador con el Mal), ¡Prohibidas todas las Misas a los Sacerdotes que no sean capellanes de la Hermandad o miembros de ésta!. Jamás en la Iglesia Católica,Universal, Una, de Cristo se ha oido tanta impiedad, tanta abominación, anticomunión, anticaridad y desprecio por los católicos difuntos,por la universalidad de la Santa Misa, por la dignidad liberal de la liturgia u oración pública católica, por el Derecho Divino de Cristo Sumo y Eterno Sacerdote Catolicísimo y el mismo Derecho Divino de los Sacerdotes legítimos (conocidos como tales o, al menos, prudentemente presumidos tales ). Cualquier Sacerdote legítimo, así retenido justamente por el rector de un templo, tiene Derecho Divino, Derecho de Cristo, a celebrar Misa en dicho templo ( cf. cánones 900 y 903), sea cual sea ese templo o iglesia, esté donde esté en cualquier lugar del universo, sin que divisiones territoriales eclesiásticas (v.gr. diocesanas), u otras como las incardinaciones, las adscripciones canónicas de los templos, etc. puedan constituir un impedimento lícito contra tal Derecho Divino. El Sacerdote legítimo, conocido o bien  presumido como tal, no necesita “letras comendaticias”episcopales (can.903), ni licencia alguna episcopal (can.900) para celebrar Misa en cualquiera de los templos católicos del Orbe. Porque, cuando un Sacerdote canónico pide celebrar una Misa legítima, es el mismísimo Dios, Jesucristo, el que mueve al  Sacerdote a desear y pedir que  se deje celebrar a Cristo, como Ministro Principal del Sacramento;es el mismísimo Dios, Jesucristo, el que pide en la petición de su Sacerdote; Cristo pide celebrar Él,Ministro Principal, juntamente con su Sacerdote como ministro secundario. Es derecho íntegro del Sacerdote aplicar la Misa por los que quiera, vivos o difuntos (can.901)  y combatir ese derecho es un acto maligno. De la gravísima inmoralidad y anticanonicidad de las posiciones de los negadores de la Santa Misa por José Antonio fueron éstos advertidos por el Sacerdote que postulaba celebrar el año pasado. Se advirtió al Hermano Mayor que sus actos indignos impedientes eran sacrílegos en cuanto atacaban la dignidad de la sagrada ceremonia de la Santa Misa, contenedora del Santísimo Sacramento (cf.Catecismo de la Iglesia Católica, núm.2120). Se le instruyó de que su oposición, de abuso del cargo eclesiástico de Hermano Mayor, usurpaba las competencias del rector en el despacho del permiso que éste estaba moral y canónicamente obligado a dar (canon 903), constituía un delito tipìficado en el can.1389, y también era delito canónico contra la libertad de ejercicio del Sagrado Ministerio Sacerdotal (canon 1375), al mismo tiempo que circunstancialmente conculcaba el canon 932 sobre el lugar de celebración. De la impiedad y maldad moral de tales monstruosas actitudes anticatólicas fueron profunda, clara y abundantemente informados por escrito el Hermano Mayor,el rector y el Obispo Diocesano, Amigo de sus amigos y Enemigo de José Antonio, su alma y sus doctrinas. El silencio, no como el de Cristo ante los jueces,sino el silencio soez de quien opta por la miserable y comodísima respuesta de no responder,fue la única contestación que a las santas advertencias recibió el Sacerdote que las hizo.  El Jefe de Fe-La Falange hispalense, tabernero sevillano, no reivindicó la Misa, ni protestó contra su injusta supresión y sus nefandos presupuestos ideológicos y volitivos. La otra Falange nunca ha hecho nada porque tal Misa se celebre, y permanece al margen de todo. El Movimiento Católico Español es el único que defiende esta Misa, y esa tradición misal, la de las 7 de la mañana del día 20 en la Iglesia de San Jorge, vulgo de la Santa Caridad.
El Requiem por todo un Grande de España, grande como muy pocos, hubo de celebrarse en la calle y con linternas. A las 7 de la mañana, hora conmemorativa del fusilamiento, aún era de noche. Obispo Diocesano, Rector, Hermano Mayor y Cabildo fueron advertidos, por escrito, de que si no cumplían con su grave deber de franquear la iglesia, la Misa se celebraría en la calle. Con toda premeditación mantuvieron las colosales puertas del templo cerradas a Cristo, cerradas al Sacerdote que iba a actuar “in persona Christi”. Enfrente y cerca de esas puertas celebróse el sacrificio Eucarístico. El Presbítero, sin todavía conocer el título de la iglesia, el de “San Jorge”, había traido unas reliquias que un manuscrito medieval pone que son de San Jorge,depositadas en relicario lacrado y episcopalmente sellado, y las había expuesto durante la Misa, cabe el ara. Vemos en ello el signo de que el propio San Jorge, Vencedor del Dragón infernal, Patrón de Caballeros Cristianos Medievales, como San Miguel y Santiago, vino en persona o especialmente a la Misa y nos dió a entender que si el Maligno y sus secuaces impidieron que ésta se celebrase en un edificio de San Jorge, no fueron capaces de impedir que el propio San Jorge viniese a la Misa de un su Caballero, difunto,de la Orden Militar Religiosa de Santiago Apóstol, ceremonia oficiada por otro Caballero, cuyo título obtuvo cuando fue nombrado Teniente del Ejército del Aire. Un último signo celeste honró aquel acto sacro insólito, al que asistieron 19 personas orantes en pié, aunque había una silla en medio que quedó vacía : poco después de concluir el Sacrificio del Altar una bandada de miles de pájaros sobrevoló la techumbre de la iglesia de San Jorge y el cielo que teníamos justo sobre el altar y nuestras cabezas, y, cuando se hallaba así sobre nosotros, se abrió de modo que el cielo se llenó de millares de aves que volaban veloces y contentas y piaban fortísimamente, inundando, con el estruendo alegre de sus cantos inocentes los cielos y el aire de aquella mañana, el Aire de aquel Ejército al que pertenecía el Sacerdote y al que perteneció Ruiz de Alda y tántos otros falangistas sevillanos y españoles.

Nadie está obligado por Moral Fundamental a apoyar la excepcionalidad de la celebración de estas Misas forzosamente a la intemperie, aunque sí estamos todos obligados a no aprobar ni la actitud ni las medidas anticristianas de quienes nos echan a la calle; sin embargo, de algunos que se presumen falangistas y que desde el 2003 buscan Misas por José Antonio, alternativas, en las que deliberadamente ni se menciona el nombre del difunto, ni se le dice una sola palabra favorable en la homilía, tenemos derecho a mantener que así como ellos no apoyan nuestras “Misas desterradas”, así nosotros no apoyamos su política, perfectamente deliberada, de ausencia total de encomios a José Antonio en sus aniversarios litúrgicos, cuando, que en las Misas fúnebres se elogie, en lo bien posible, al difunto es tradición generalizada y constante desde los orígenes del Cristianismo. E igual que ellos no aprecian la nobleza y heroicidad de nuestra lucha y nuestras presencias ascéticas en las “Misas de la calle”, así nosotros tenemos el derecho de despreciar su acción de “retirada” y su falta de solidaridad y mezquina negación de apoyo a los luchadores de vanguardia. Si ellos se guían por sus criterios (de, al menos, tibieza), nosotros tenemos el derecho de guiarnos por los nuestros (de aristocracia espiritual religiosa y caballeresca), de “mitad monje, mitad soldado, de templarios, Caballeros del Templo, el Templo secuestrado.

“Pongamos la guinda al pastel”: un acertijo : que el Sacerdote al frente de estas “Misas joseantonianas” (José Antonio es una gloria de nuestra civilización católica) sea Monárquico Carlista discípulo de Don Ramón Nocedal y Romea ¿Es un honor para todos?¿ O una vergüenza que algunos merecen ?. Dice este clérigo, admirador del Cura Don Jerónimo Merino, que “si la Falange existiese actualmente, o si fuese exactamente igual que la de 1933 a 1936, él sería falangista y envidiaría la suerte de José Antonio”. Así corresponde a lo que decía éste último al afirmar que si hubiese hoy una monarquía como la de Felipe II, él sería monárquico. El caso es que, tal y como está el mundo, lo que más importa no es defender un tipo de régimen político ideal, monarquía o república, lo que más importa es obedecer y honrar al Dios que los hipócritas echan de las iglesias y arrojan a la calle. ¡Viva Cristo Rey!. ”  >>


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Acerca de ricardodeperea

Nacido en Sevilla, en el segundo piso de la casa nº 8 (después 18) de calle Redes de Sevilla, el 21 de Septiembre de 1957. Primogénito de D. Ricardo, tenor dramático de ópera (que estuvo a punto de hacer la carrera en Milán), y pintor artístico; y de Dñª. Josefina, modista y sastre ( para hombre y mujer), mas principalmente pintora artística de entusiata vocación. Desafortunadamente dedicóse tan abnegadamente a su familia y hogar, que poco pudo pintar, pero el Arte, el retrato, dibujo y pintura fueron su pasión hasta la muerte, que la sorprendió delante de un óleo de San Antonio de Escuela barroca sevillana, y al lado de una copia, hecha por mi padre, de la Piedad de Crespi, en tiempo litúrgico de San José. Seminarista en Roma, de la Archidiócesis de Sevilla desde 1977-1982, por credenciales canónicas de Su Eminencia Revmª. Mons. Dr. Don José María Bueno y Monreal. Alumno de la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino en Roma, 1977-1982, 1984, por encomienda del mismo Cardenal Arzobispo de Sevilla. Bachiller en Sagrada Teología por dicha Universidad (Magna cum Laude), donde hizo todos los cursos de Licenciatura y Doctorado en Filosofía (S.cum Laude), y parte del ciclo de licenciatura en Derecho Canónico (incluido Derecho Penal Eclesiástico). Ordenado de Menores por el Obispo de Siena, con dimisorias del Obispo Diocesano Conquense, Su Exciª.Rvmª. Mons. Dr. en Sagrada Teología, D. José Guerra y Campos. Incardinado en la Diócesis de Cuenca (España) en cuanto ordenado "in sacris", Diácono, por Su Exciª.Rvmª. Mons. Dr. en Sagrada Teología, D. José Guerra y Campos, el 20 de Marzo de 1982. Delegado de S.E.R. Mons. Pavol Hnilica,S.J., en España. Ordenado Presbítero, por dimisorias del mismo sapientísimo, piadoso e insigne católico Doctor y Obispo Diocesano conquense, el 8 de Enero de 1984 en la Catedral de Jerez de la Frontera (Cádiz), por Su Exciª. Rvmª. Mons. D. Rafael Bellido y Caro. Capellán Castrense del Ejército del Aire, asimilado a Teniente, y nº 1 de su promoción, en 1985. Fue alumno militarizado en todo, en la Academia General del Aire de San Javier (Murcia), destinado al Ala nº 35 de Getafe, y después a la 37 de Villanubla (Valladolid); luego de causar baja, como también el nº 2 de la promoción, a causa de encubiertas intrigas políticas pesoistas [ocupó pués, así, la primera plaza el nº 3, primo del entonces presidente de la Junta de Andalucía, un Rodríguez de la Borbolla] en connivencia con el pesoista Vicario Gral. Castrense, Mons. Estepa. Fue luego adscrito al Mando Aéreo de Combate de Torrejón de Ardoz. Párroco personal de la Misión Católica Española en Suiza, de Frauenfeld, Pfin, Weinfelden, Schafhausen, ... , y substituto permanente en Stein am Rhein (Alemania) . Provisor Parroquial de Flims y Trin (cantón Grisones), en 1989-90; Provisor Parroquial (substituto temporal del titular) en Dachau Mittendorf y Günding (Baviera), etc.. Diplomado en alemán por el Goethe Institut de Madrid y el de Bonn (mientras se hospedaba en la Volkshochschule Kreuzberg de esa ciudad renana) . Escolástico e investigador privado en Humanidades, defensor del Magisterio Solemne Tradicional de la Iglesia Católica y fundamentalmente tomista, escribe con libertad de pensamiento e indagación, aficionado a la dialéctica, mayéutica de la Ciencia. Su lema literario es el de San Agustín: "In fide unitas, in dubiis libertas et in omnibus Charitas". Ora en Ontología, ora en Filosofía del Derecho y en Derecho Político admira principalmente a los siguientes Grandes: Alejandro Magno (más que un libro: un modelo para Tratados) discípulo de "El Filósofo", Aristóteles, Platón, San Isidoro de Sevilla, Santo Tomás de Aquino, los RRPP Santiago Ramírez, Cornelio Fabro, Juán de Santo Tomás, Domingo Báñez, el Cardenal Cayetano, el Ferrariense, Domingo de Soto, Goudin, los Cardenales Zigliara y González, Norberto del Prado; Friedrich Nietsche, Martin Heidegger ; Fray Magín Ferrer, Ramón Nocedal y Romea, Juán Vázquez de Mella, Enrique Gil Robles, Donoso Cortés, Los Condes De Maistre y De Gobineau, el R.P. Taparelli D'Azeglio; S.E. el General León Degrelle, Coronel de las SS Wallonien, Fundador del Movimiento católico "Rex", el Almirante y Excmº. Sr. Don Luis Carrero Blanco (notable pensador antimasónico, "mártir" de la conspiración de clérigos modernistas, y afines, suvbersivos, y de la judeleninista ETA), S.E. el Sr. Secretario Político de S.M. Don Sixto (Don Rafael Grambra Ciudad), los Catedráticos Don Elías de Tejada y Spínola y Don Miguel Ayuso, entre otros grandes pensadores del "Clasicismo Natural" y "Tradicionalismo Católico"; Paracelso, el Barón de Evola, etc. . En Derecho Canónico admira especialmente a Manuel González Téllez y Fray Juán Escobar del Corro; Por supuesto que no se trata de ser pedisecuo de todos y cada uno de ellos, no unánimes en un solo pensamiento ("...in dubiis libertas"). Se distancia intelectual, voluntaria, sentimental y anímicamente de todo aquel demagogo, se presente hipócriamente como "antipopulista" siendo "polulista", o lo haga como antifascista, "centrista", moderado, equilibrado, progresista, moderno, creador y garante de prosperidad, o como lo que quiera, el cuál, sometiéndose a la mentira sectaria, propagandística y tiránica, inspirada en cualquiera de las "Revoluciones" de espíritu judío (: la puritana cronwelliana (1648,) la judeomasónica washingtoniana (1775), la judeomasónica perpetrada en y contra Francia en 1789, y las enjudiadas leninista y anarquista), ataque sectariamente o vilipendie a Tradicionalistas, franquistas, Falangistas, Fascistas, Nacionalsocialistas, Rexistas, etc., o se posicione nuclearmente, a menudo con la mayor vileza inmisericorde, y a veces sacrílega, contra mis Camaradas clasicistas ora supervivientes a la Gran Guerra Mundial (1914-1945), ora Caídos en combate o a resultas; se considera y siente parte de la camaradería histórica y básica común con los tradicionalismos europeistas vanguardistas de inspiración cristiana (al menos parcial), y con sus sujetos, aliados de armas contra la Revolución (jacobina, socialista, comunista, anarquista).
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